Atracciones en Los Cabos, México

Donde se acaba la península de Baja California, justo allí donde la tierra termina y se convierte en mar, hay lugares que fascinan por su tranquilidad provinciana, enternecen por la cálida sonrisa de sus pobladores, emocionan por sus posibilidades de aventuras náuticas, asombran por su infraestructura turística o divierten por sus noches de bohemia, luces, brindis y música bailable.

Los Cabos es uno de los 5 municipios del estado de Baja California Sur. La cabecera es San José del Cabo, un lugar que mantiene su sosegado aspecto provinciano.

A solo 32 kilómetros de San José del Cabo se encuentra Cabo San Lucas, un bastión turístico que cuenta con moderna infraestructura.

En Los Cabos debe visitar los siguientes lugares:

San José del Cabo
Una bahía maravillosa, un pueblo sereno típicamente mexicano. Gente divirtiéndose en el mar o relajándose bajo la protectora sombra de una palmera. Estampas cotidianas en las playas adoradas por el mar de Cortés; escenas repetidas en la plaza principal en una villa de aires provincianos.

Desde 1928, el pueblo de pescadores de San José del Cabo es la cabecera municipal de Los Cabos, y, desde 1970, cuando inicia su despegue turístico, un destino infaltable en la bitácora de los viajeros, no solo por la prestancia de su bahía -bastión de los deportes acuáticos-, sino por el sosiego de sus calles y rinconcitos pintorescos en los que no faltan artesanos, pintores ni músicos, tampoco coloridas ferias y festivales.

Estero San José
Un pedazo de verdor en la arena del desierto. Un oasis de frondosa vegetación, una escala obligada para más de 200 especies de aves migratorias, así es esta reserva natural de 50 hectáreas que se encuentra en la desembocadura del río San José, en el mar de Cortés. La exuberante vegetación del estero parece ser un milagro en una zona desértica en la que solo llueve cuatro o cinco días al año, generalmente en setiembre, por lo que la flora de San José está adecuada para almacenar y aprovechar al máximo el agua de las precipitaciones.

Antes de desembocar en el mar de Cortés, el río San José recorre 30 millas. Al llegar al océano, la marea alta contribuye a mezclar el agua dulce y salada, lo que origina una solución rica en nutrientes que termina sedimentándose, lo que favorece la explosión de vida. En la parte superior del estero el agua es fresca y existe gran variedad de plantas; pero, en la parte baja, solo crece la flora que puede dominar el alto grado de salinidad. Asimismo, los peces y otras especies marinas pasan su etapa juvenil o de larvas debido a la gran cantidad de alimentos que le permiten desarrollarse y alcanzar su nivel adulto antes de volver al océano; también las aves que en sus migraciones hacen escala en la zona, aprovechan la abundancia de semillas y frutas pequeñas para saciar su hambre y recuperar fuerzas.

Desde la perspectiva antropológica, el estero, por su abundancia de vida, atrajo a los indios pericues, quienes fueron los primeros en establecerse en la zona. Tiempo después los españoles fundarían la misión de San José (1730). Por la tranquilidad de sus aguas el estero puede ser surcado en kayak, lo que permite apreciar más de cerca su exótica belleza.

Cabo San Lucas
En la década del 70 del siglo pasado, este antiguo pueblo de pescadores se transformó en un destino turístico. Las razones sobran para el cambio: una bahía pequeña y pintoresca, soñada; un mar excepcional de aguas transparentes, con cadenas de corales negros y cascadas submarinas de arena.

Localizado a 241 kilómetros de La Paz, la capital del estado de Baja California Sur, el Cabo San Lucas es un paraje de árida belleza, donde se puede pescar, bucear entre corales o practicar cualquier deporte acuático. Todo un reto aventurero que se complementa con excelentes servicios e infraestructura, lo que hará más placentera su estadía.

En el Cabo San Lucas -en la punta de la península de Baja California- encontrará más de lo que busca. Un paisaje divino, excelentes hoteles, restaurantes que halagarán a su paladar, tiendas repletas de exclusividades, una marina moderna e increíble y una vida nocturna que llama al insomnio.

El Arco
El vaivén persistente de las olas esculpió la roca durante cientos, quizás miles de años hasta crear un arco monumental e imponente justo en la punta de la península de Baja California, por lo que es el único «finisterra» (fin de la tierra) en el mundo.

Bajo la sombra del arco se juntan las aguas del mar de Cortés y del océano Pacífico; además, en su superficie rocosa y ríspida habitan traviesas focas y leones marinos, siendo uno de los mayores atractivos de este coloso de piedra que se ha convertido en el símbolo principal de Los Cabos, tanto así, que aparece en el escudo municipal.

En el Arco -localizado en el Cabo San Lucas- se realizan excursiones en lanchas con fondo de cristal, que permiten apreciar a los peces de colores que viven en las aguas transparentes que rodean al monumento natural.

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